El final del año es una época muy agitada, con las compras navideñas, las reuniones familiares, las fiestas y otras ocasiones festivas. Pensar en el dinero no parece estar en sintonía con la estación. Pero el final del año es precisamente el momento adecuado para trazar estrategias financieras para el año que viene. Seguir estos 10 consejos puede ayudarte a que 2016 sea tu año más próspero. ¡Eso sí que es algo que hay que celebrar!
1. Revisa tu informe de crédito
Según un informe de la Comisión Federal de Comercio de 2013, uno de cada cinco estadounidenses tenía errores en al menos uno de los tres informes crediticios, y el cinco por ciento de los estadounidenses tenía errores en sus informes crediticios que eran lo suficientemente graves como para tener efectos adversos en su capacidad de obtener un crédito. Todos los consumidores tienen derecho a obtener informes de crédito una vez al año de cada una de las tres principales agencias de información crediticia: TransUnion, Equifax y Experian – y el final del año es un momento ideal para corregir cualquier error que pueda contener tu informe. También debes trabajar para resolver los elementos negativos del informe de crédito que sean correctos.
2. Actualiza tu presupuesto
La vida cambia, y tu presupuesto debe reflejar esos cambios. Los acontecimientos importantes de la vida, como el matrimonio, el inicio o la ampliación de la familia y la compra de una casa, tienen un impacto significativo en tus finanzas. El final del año es una gran oportunidad para actualizar tu presupuesto y reflejar esos cambios. Los cambios más pequeños también cuentan: considera la posibilidad de cambiar tu plan de telefonía móvil o reevaluar la cobertura de tu seguro de coche y de vivienda (o de alquiler) para que se adapte mejor a tus circunstancias, y posiblemente para ahorrar dinero.
3. Planifica los gastos importantes
Puede que sea demasiado tarde para minimizar el dolor financiero de los gastos de las fiestas de este año, pero el final del año es el momento ideal para planificar las fiestas del año que viene. Considera la posibilidad de abrir una cuenta de ahorro específica para poder comprar los regalos con dinero en efectivo, no con plástico. ¿Estás planeando unas grandes vacaciones para el próximo verano? No esperes hasta mayo para empezar a pensar en cómo las pagarás. Empezar a planificar a finales de año te ayuda a asegurarte de que tendrás dinero de sobra para que esas próximas vacaciones sean inolvidables.
4. Desarrolla estrategias de aumento de ingresos
Mucha gente ha sufrido grandes reveses financieros como consecuencia de la reciente recesión. Incluso si has salido relativamente indemne de la recesión, puede que estés más centrado en mantener el statu quo. Sin embargo, una estrategia más inteligente es trabajar para aumentar tus ingresos, ya sea pidiendo a tu jefe un aumento si trabajas en un empleo o trabajando agresivamente para hacer crecer tu base de clientes si eres un empresario.
5. Resuélvete a empezar a ahorrar (más)
Llevas años oyendo y leyendo este consejo de los expertos financieros: págate a ti mismo primero. Pero con las facturas y otras obligaciones, puede ser un consejo difícil de seguir. El final del año es un buen momento para priorizar tus gastos y hacer recortes donde puedas. Si siempre tienes más mes que dinero, tendrás que hacer recortes importantes para equilibrar tu presupuesto. Si te mantienes a la par con tus gastos, limítate a hacer recortes modestos que no te parezcan una privación. Pero establecer un hábito de ahorro, o aumentar tu ahorro, puede tener un impacto beneficioso significativo en tu presupuesto, ¡más pronto de lo que crees!
6. Agotar tu FSA
Muchas empresas permiten a los empleados establecer Cuentas de Gastos Flexibles como parte de sus prestaciones sanitarias. Algunas empresas incluso igualan o igualan parcialmente las aportaciones de sus trabajadores. Pero ese dinero viene con una advertencia importante: debe gastarse antes de que finalice el año natural. Cualquier dinero que quede en una FSA, con la excepción de 500 dólares que pueden trasladarse a marzo del año siguiente, se pierde. Es poco sensato dejar dinero sobre la mesa. Así que acude a esas citas con el médico que has ido posponiendo, compra un par de lentillas nuevas, o dos, pero gástate esa pasta.
7. Haz una mella en tus deudas
Si te limitas a hacer los pagos mínimos de tus tarjetas de crédito, puede que tu cuenta esté al día, pero no estás haciendo ningún bien a tus finanzas. A las empresas de tarjetas de crédito les encantan los consumidores como tú: pagas regularmente, y pagas, y pagas, y pagas. Especialmente si utilizas el crédito para pagar comidas en restaurantes o para otras compras no duraderas, estarás haciendo pagos mucho tiempo después de haber olvidado esa comida. Una forma bastante indolora de hacer mella en tus deudas es emplear la estrategia de la bola de nieve. Aumenta la cantidad que pagas en tu factura más grande (o la que tiene la mayor TAE) tanto como sea posible hasta que la hayas pagado. A continuación, toma la cantidad que estabas pagando por esa factura y añádela a las cantidades de pago de la siguiente más alta. Repite lo mismo con la siguiente factura más grande, y con la siguiente, hasta que de repente te des cuenta de que debes mucho menos dinero que antes.
8. Convierte el desorden en dinero, o en deducciones
Si tienes posesiones sin usar que están acumulando polvo, ¿por qué no venderlas o donarlas? Esa chaqueta de diseño que no hace juego con nada en tu armario puede alcanzar una buena suma en una tienda de consignación. Las plataformas online como eBay y Craigslist también te permiten deshacerte del desorden no deseado. O si te sientes caritativo, haz una donación a una causa digna. Eso sí, asegúrate de obtener un recibo, para poder acreditar tu generosidad a la hora de pagar los impuestos. Tus armarios y tu bolsillo te lo agradecerán
9. Actualiza tus carteras de inversión y jubilación
¿Tienes un 401(k)? ¿Y acciones? El final del año es un momento ideal para reevaluar tus inversiones. Si tienes 20, 30 o 40 años, considera la posibilidad de adoptar un enfoque de inversión más agresivo. Si estás más cerca de la jubilación, quizá quieras cambiar tus ahorros por instrumentos financieros más seguros.
10. Considera la posibilidad de planificar el patrimonio
A nadie le gusta pensar en la planificación del patrimonio y en hacer frente a los últimos gastos, pero hacerlo asegura que tu familia no tendrá que lidiar con esa carga. Si no has redactado un testamento o establecido un fideicomiso, el final del año es un momento ideal para ocuparse de esa tarea. Si tu planificación patrimonial ya está en marcha, no está de más que la revises para asegurarte de que tus deseos siguen expresándose en los planes que has establecido.
¡Todo lo mejor para el nuevo año!
Muchas de las sugerencias anteriores pueden llevarse a cabo en poco tiempo, en algunos casos, en menos de una hora. En el caso de las tareas más complicadas, aborda las mismas en franjas de tiempo manejables para evitar sentirte abrumado. Y si tienes preguntas que no puedes resolver por ti mismo, es una inversión que merece la pena solicitar los servicios de un profesional financiero o fiscal. ¡Por un próspero año nuevo!